10 cosas que nadie te enseña en la escuela de diseño

Lo que nadie te enseña en la escuela de diseño (pero que es muy útil para tu profesión)

Estudié mi carrera en dos diferentes escuelas de diseño, en Torino y en Valencia y explorado los programas formativo de varias otras en Barcelona y en el resto del mundo. Entre la carrera, caracterizada por muchas horas de estudios teóricos y talleres prácticos, compartidas con otros compañeros estudiantes, y la realidad de las empresas de diseño en las que he tenido la oportunidad de trabajar, he tenido muchas sorpresas y me encontré con varios problemas que en la carrera no tenía ni idea que me iba  a encontrar. Las respuestas a estos problemas las he encontrado principalmente gracias al coaching, la curiosidad por explorar otros ámbitos del saber, y el autoconocimiento.

  1. Trabajar en equipos multidisciplinares.

No todo el mundo piensa con mente de diseñador.
Ingenieros, fabricantes, expertos en marketing… tienen una mente menos «visual» y a veces sentimos que no hay forma de entenderse con ellos.

A pesar de que la carrera de diseño tiene asignaturas comunes con Arquitectura e ingeniería, a la hora de trabajar codo a codo con otros profesionales en un equipo de proyecto multidisciplinar, el sesgo interprofesional se hace sentir, en forma de “complejos” y de incomprensiones.

¿Cómo salir adelante?

  1. Entender tus clientes y negociar con ellos.

Comunicación asertiva, escucha activa,
técnicas de persuasión, empatía…

Cómo encontrar el punto entre defender tus ideas y tomar nota de los inevitables cambios que piden los clientes, a menudo a última hora?

¿Por dónde empezar?

  1. El arte del networking.

Para entrar en el mundo profesional necesitas contactos, compañeros, clientes, proveedores….
No puedes hacerlo todo «por tu cuenta» y si eres de naturaleza introvertida, hay que entrenar tu «don de gentes».

En un mundo orientado a objetivos y competitividad, construir colaboraciones y relaciones auténticas, basadas en la confianza mutua es todo un desafío.

¿Cómo puedes ampliar tu red de contactos  de manera fluida y auténtica?

 

  1. Manejar tus emociones en la presentación de proyectos.

Después de semanas de esfuerzos, cambios de última hora, madrugones y noches en vela, la tensión por presentar los trabajos finales se puede hacer insostenible.
Una reunión de presentación de proyecto ante un cliente puede convertirse en una pesadilla. Sudores, boca seca, balbuceos innecesarios…
¿Cómo haces para que las emociones jueguen a tu favor y no en tu contra en este tipo de situaciones?

  1. Tú no «eres» tu proyecto.

Puede que hayas puesto en ello mucha energía y le tengas especial cariño, pero si el proyecto sufre cambios o es rechazado, eso no pone en duda nada de lo que eres o lo que vales.

A veces nos contamos historias extrañas en la cabeza, y olvidamos que un trabajo es algo diferente a nuestra verdadera identidad.

Aprende el desapego hacia tus proyectos para vivir tu profesión con más paz mental.

 

  1. Hacer preguntas potentes para un briefing claro.

Todo lo que aclares al inicio del proyecto, llevará a un desarrollo más fluido y libre de estrés, y te facilitará mejores resultados con tu equipo y tus clientes. Aprende el arte de la “pregunta potente”, para centrar el foco de tus aportaciones creativas.
¿Qué preguntas haces para saber exactamente lo que el cliente quiere?

  1. Organizar tu tiempo y manejar imprevistos.

¿Cómo te organizas cuando los tiempos de entrega son muy reducidos?

¿Cuántas revisiones y cambios aceptas de tu cliente?

¿Cómo te hacen sentir los cambios de última hora?

Define el equilibrio entre Cronos y Kairós (https://es.wikipedia.org/wiki/Kair%C3%B3s) en tu vida, combinando cantidad y calidad en armonía.

  1. No trabajes gratis, ni aceptes proyectos mal remunerados.

A lo largo de tu carrera profesional, encontrarás a menudo situaciones que te planteen trabajar sin remuneración.

¿Cómo decir que no con elegancia y dejar la puerta abierta a propuestas más interesantes?

¿Cómo negociar condiciones de trabajo en las que recibas el justo reconocimiento?

¿Cómo presentar tu presupuesto con seguridad, sin miedo a perder el proyecto o el cliente?

  1. Valora tu aportación en el proceso creativo

Alguna vez te han dicho frases como
«Vosotros, los ‘artistas’…»
«Los pintamonas…»
«Me lo puedes poner en bonito?»

Y otros grandes clásicos, tipo
«Esto es fácil, también lo hace mi sobrina»
«Bueno, si sólo son colorines»

¿Cómo te sienta este tipo de comentarios?
¿Qué te gustaría que fuera diferente?

  1. Desarrolla tu Sabiduría aplicada al mundo del Diseño.

Entrena tus competencias transversales y vive tu creatividad al siguiente nivel. ¿Cómo hacerlo? descúbrelo aquí.

Infografía – Lo que nadie te enseña en la escuela de diseño



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