9 razones por que las Ballenas nos enseñan a vivir

A finales de julio recibí unos pinceles como regalo de cumpleaños. Hacía años que aplazaba aprender a pintar con acuarela, así que decidí comprar unos colores y empezar a jugar.

Pasados los primeros intentos, torpes pero divertidos, me he enganchado pintando ballenas. Las encontré el año pasado, en la Patagonia, y se han quedado conmigo desde entonces. En septiembre participé a un intrigante encuentro con Phillip Hoare, autor del libro Leviathan, or the Whale (Leviatán, o  la Ballena), que leía hace un año en mi viaje a Puerto Madryn, sentada en una playa desierta y silenciosa, cuando desde el mar totalmente plano escuché salir un bufido, y al levantar la mirada, me percaté de una ballena y su «pequeño» nadando a pocas decenas de metros de mí. Por poco no se me saltan las lágrimas de la emoción.

Trazando una línea que une todos estos puntos, empecé a pintar ballenas con acuarela. La primera pregunta que suelo recibir es: Por qué las ballenas?

Qué representan las ballenas para tí? 

Para mí las ballenas son un símbolo de la profundidad. Me inspira su capacidad de bajar a los abismos del subconsciente, con un respiro profundo y seguro.

La capacidad de respirar profundamente. Dejar ir todas las tensiones. Fluir en su elemento con elegancia majestuosa, al mismo tiempo calmada y humilde. La  música que saben cantar, la danza que crean al nadar y saltar fuera del agua. Parecen preguntar: Y tú, cómo estás respirando en este instante? 

La sabiduría y la cultura, transmitidas de una generación a la otra, en línea matriarcal. El amor y el cariño que comunica el nadar de una ballena cerca de su hijo.

Ama es palindromo, y empieza por amar.

La capacidad de viajar para miles de kilómetros, sin perder nunca el sentido de casa. Para una ballena, la casa está donde están los animales de su misma especie. No conocen fronteras ni propiedad privada. Solo vínculos de amor incondicional, que duran para toda la vida. Una vida larga más de cien años, si no se cruzan con los balleneros.

Las ballenas también representan el éxito de las campañas ambientalistas contra la caza a las ballenas: las ballenas jorobadas ya no están en la lista de especies en peligro de extinción gracias a acciones como las de Sea Shepherd. Noticias como estas nos dan esperanza para la especia humana, capaz, a veces, de poner un límite a su propia locura avariciosa.

Los balleneros del siglo XIX y XX hicieron una increíble carnicería de estas criaturas, llegando a nombrar las especies de ballenas en base a su valor en el mercado y a su facilidad de cazarlas. Esto pasó por ejemplo con la Ballena Franca, llamada en inglés «right whale», la «ballena correcta», la más adecuada a ser asesinada y despedazada, dado que no se escapaba ni luchaba contra los arpones. Esta triste historia me inspiró a pintar una serie de ballenas llamada “Better Happy than Right”. Ballenas francas que prefieren ser felices que tener razón (to be «right» en inglés quiere decir también tener razón).

Tener razón entre los humanos es una necesidad que nos impone el ego. Qué pasaría si en una discusión, en lugar de pelear para «tener razón», nos preocupásemos de ser felices?

Te cuesta elegir entre tenter razón y ser feliz?

El Coaching Esencial puede ayudarte a reconocer y superar los límites de tu ego. Descubre aquí cómo.

PD Si quieres regalar o regalarte una de mis ballenas,  las encuentras aquí en objetos muy especiales, hechos con amor.

O puedes encargarme un proyecto personalizado y único. Aquí estoy.



Continuando a navegar se considera que aceptas el uso de cookies +info

Los cookies están activados para ofrecerte la mejor experiencia de navegación. Continuando a navegar o haciendo clic en "aceptar" estás dando tu consenso a los cookies.

cierra