Cinco palabras extranjeras con sabiduría

Una de mis pasiones más grandes en la vida es viajar. Desde siempre, me encanta descubrir lugares nuevos, conocer personas diferentes a mí por idioma y cultura, observar cómo, a miles de kilómetros de distancia, problemas similares se resuelven con estrategias diferentes,

más o menos eficaces. Y me fascina aprender de ellas nuevos conceptos e ideas, a veces intraducibles en otros idiomas. Hay una canción de un grupo italiano que dice más o menos así:

Si aprendes el camino de memoria, seguro no encontrarás gran cosa.

Si en cambio pierdes el rumbo, el mundo está allí, todo para tí.

Aprende tu dirección de gente que no se parece a tí.

(Mercanti di Liquore, Il viaggiatore)

Vamos, que los caminos muy trillados no son para mí. Ahora bien, en cada uno de estos viajes llevo conmigo una libreta, donde me encanta apuntar todo lo que no se puede capturar en las fotos. Hay palabras que significan mucho para mí, y que transmiten tanta sabiduría que se han convertido en «amuletos», antídotos para el miedo, que en muchas ocasiones me ayudan a superar las dificultades.

Empezando por mi país natal, y de mi lengua materna tan musical y fluida, empiezo por

Attraversiamo? (Cruzamos?)

Además del sonido suave, exactamente como lo describe Elizabeth Gilbert en su libro, Come Reza Ama, esta palabra es una invitación a la acción, a dar un paso más allá de nuestros miedos, con conciencia y ganas de compartir una parte del camino con alguna parte de tí que hasta ahora no conocías. No hay nada más poético y práctico al mismo tiempo. Hay un lindo corto animado que habla de miedos y de cruzar calles, metafóricas o no.

Aroha Mai

No he ido todavía en persona a Nueva Zelanda, pero en unos proyectos de diseño que realicé hace unos años, tuve la oportunidad de conocer parte de las tradiciones de esta tierra tan lejana, donde espero poder ir pronto. Una de mis expresiones favoritas del idioma Māori, es la que usan para disculparse cuando han olvidado o han hecho algo mal, causándole dolor a alguien: Aroha mai.

En lugar de los «lo siento» o «disculpa», prueba con decir, o sentir, Aroha Mai.

Esto es lo que significa literalmente esta expresión:

Aroha: Amor (y también presencia, y respiración)
Mai: A mí, hacia mí mismo

Algo así como cuando nos llevamos una mano al corazón para disculparnos, estamos en realidad diciendo: Me doy amor a mí mismo por esto. Amor a mí.

Somos nuestros peores críticos, y para poder realmente crecer y evolucionar, todo lo que necesitamos es amor, amor para con nosotros mismos. Aroha mai para mí, cuando se me olvida. Puedes encontrás más expresiones Māori aqui

Kintsugi

Desde el Japón , esta palabra describe algo roto y arreglado con una técnica especial a base de laca y polvo de oro. Lo que pasa entonces es que el objeto reconstruido adquiere más valor que el que tenía antes de romperse. El valor de una historia más para contar. Alguna vez te ha pasado algo así?

Yámama

Mi curiosidad para la Patagonia empezó cuando tenía 16 años, leí de un tirón el famoso libro de Chatwin, y me prometí a mí misma que algún día yo también iría a buscar el Milodonte por esas tierras inhóspitas, hace tiempo habitadas por las antiguas poblaciones Yaghan. Resulta que en su idioma hay esta palabra «comodín», que significa varias cosas al mismo tiempo. Yámama significa persona, ser humano. Y también significa vivir, respirar, ser feliz, sanar o estar bien de salud.

¿Cómo puede ser, que en nuestra cultura tengamos tantas palabras distintas para describir algo tan simple como Yámama? Acaso no será que nos hemos «complicado» tanto, que nos hemos separado de nuestra verdadera esencia?

Ikigai

Volvemos a Japón: otra de mis palabras favoritas, indica lo que me hace levantar cada mañana y ponerme manos a la obra. Aquello para lo que siento que he nacido. Aquello que me apasiona, me hace sentir viva y vibrante, me hace brillar los ojos y hace volar el tiempo del reloj. Aquello que sé, por intuición, que el mundo desea de mí. Reconocerlo me ha costado muchos errores, un montón de dinero y muchos problemas de salud, dolor y varios sufrimientos. Pero estas son las maneras en las que la vida te va avisando, si no quieres o no sabes leer las señales más «ligeras». Ahora lo he reconocido, y lo ofrezco a quien quiere beneficiarse de ello, a través del Coaching Esencial y de las herramientas de expresión gráfica y visual, que vienen de mi carrera de diseñadora. Y con los artículos y ejercicios que pongo a tu disposición aquí.

Y tú? Ya conoces y practicas cada día tu Ikigai? Cuáles son tus «palabras amuleto» que te acompañan en tu camino?

Descarga el ejercicio y comenta aquí abajo!

 



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