¿Cómo alimentas tu creatividad?

En el día a día de un profesional creativo, ocurre a menudo que el tiempo para la comida quede muy reducido: una comida de negocios, un bocadillo delante del ordenador, unas patatas fritas con las cervezas en el afterwork, una barbacoa con el equipo un viernes al mediodía… hábitos de alimentación que, a largo plazo, pueden mermar nuestro recurso más preciado: la creatividad. Con más razón en situaciones en que nos planteamos un cambio profesional, momentos en los que queremos impulsar nuestra actividad, notamos que nuestra profesión ya no nos llena del todo y es hora de pasar a otro nivel: nutrir nuestro cuerpo de la manera correcta tiene efectos directos y comprobados en nuestro rendimiento creativo.

En este post colaborativo, cuatro expertas en nutrición nos aportan su visión y consejos prácticos para integrar en nuestra rutina alimentos que impulsen la creatividad y nos permitan fluir en nuestra profesión de forma más saludable y sostenible.

Las preguntas son muy sencillas: (y las respuestas muy sabrosas)

  • ¿Cómo puedo saber si mi alimentación es adecuada para mi profesión creativa? Claves para reconocerlo.
  • ¿Cuáles son las claves para alimentar la creatividad?

Las profesionales que han participado en este post son:

  1. Asun Armas
  2. Karina Varela
  3. Mónica Suarez
  4. Pilar Aller

1. Asun Armas

¿Cómo puedo saber si mi alimentación es adecuada para mi profesión creativa?

Está comprobado que el consumo de los alimentos adecuados para la mente incrementa el cociente intelectual, mejora el estado de ánimo, la estabilidad emocional y mantiene la mente en forma.

Una alimentación equilibrada es la base para el buen funcionamiento de todo nuestro organismo, incluido el cerebro. Pero hay nutrientes que son esenciales para estar  bien, Por tanto, es importante saber cuáles son, en qué alimentos se encuentran y cómo podemos introducirlos en nuestra alimentación.

Claves para reconocerlo

El cerebro es un órgano importante que requiere una serie de nutrientes esenciales así como mucha agua para que siga funcionando a un nivel óptimo. El cerebro requiere mucha más  energía que cualquier otro órgano del  cuerpo. La desnutrición del cerebro puede conducir a un aumento de la tensión mental, cansancio, pérdida de memoria o agotamiento.

¿Cuáles son las claves  para alimentar la creatividad?

Para una buena puesta a punto, el cerebro necesita:

  • Equilibrar la glucosa: es el combustible del cerebro. Los hidratos de carbono complejos ayudan a que el paso de glucosa al cerebro sea gradual. Toma cereales integrales, legumbres, verduras y hortalizas.
  • Grasas esenciales: mantienen el cerebro bien engrasado. El cerebro está formado por un 60% de grasa, los ácidos grasos omega-3 son los que mejor nutren este órgano. Toma pescado azul, semillas de lino y chía, nueces y semillas.
  • Aminoácidos esenciales: son los mensajeros del cerebro y mejoran la capacidad de comunicación interna. La deficiencia de alguno de ellos, puede dar lugar a falta de motivación, mala memoria o falta de concentración. Están en la carne, pescado, huevos, legumbres, tofu o quínoa.
  • Nutrientes inteligentes: Entre otros, vitaminas, minerales y antioxidantes que “afinan” la mente. Las vitaminas del grupo B son vitales para la salud mental. Cereales integrales, verduras, hortalizas y frutas de todos los colores.

Y por último nútrete con pensamientos de calidad, que te conecten con tus posibilidades, tu entusiasmo y tu creatividad.

Asun Armas: Coach & Mentora de Alimentación y Bienestar

Acompaña a personas comprometidas a recuperar su poder personal y nutricional, ser su mejor versión y alcanzar su  equilibrio y bienestar físico, mental y emocional.

Con más de 15 años difundiendo la alimentación saludable y seis años realizando procesos de Coaching Nutricional, ha creado el Método Ágape con el lema COME VIVE AMATE

Ha colaborado en: Heraldo de Aragón, Aragón Radio, Aragón TV, Radio W de Colombia (Prisa) y Mindalia TV.

Experta en Coaching por IEC, especialista en Alimentación y Coaching para el Bienestar. Diplomada en Dietética y Nutrición, con estudios de Psicología en UNED.

2. Karina Varela

¿Cómo puedo saber si mi alimentación es adecuada para mi profesión creativa?

Empieza preguntándote:

  • ¿Cómo me alimento? Y cuando hablo de cómo, hablo en general. ¿Qué calidad de alimentos tomo? ¿Estos alimentos son de alto valor nutritivo, es decir, me nutren o simplemente me quitan el hambre?
  • ¿Cómo como? De prisa y corriendo o paro a comer. ¿Soy capaz o no de desconectar para comer?
  • ¿Porqué o para qué como? ¿Por hambre, por estrés, por cansancio?
  • ¿Cuándo como? ¿Cuándo tengo hambre, cuando toca comer o cuando me estoy desmayando de horas de ayunas?

Cualquier persona que necesite crear y sobretodo, aquellas personas cuya principal acción en su trabajo es crear, deben de ser conscientes de cómo está su mente y su cuerpo y ser capaces de conectar con aquello que su organismo requiere: comer, parar, moverse, descansar.

Los alimentos son la gasolina que tenemos para movernos, dependiendo de la calidad que pongamos, nuestro coche estará mejor o peor por dentro. Un estudio realizado por la Universidad de Zurich (Suiza) reflejó que el cerebro consume cerca de un 20% de la energía total que genera nuestro cuerpo. Y, dependiendo de cómo nos alimentemos podremos mejorar sus capacidades.

Los últimos estudios en enfermedades psiquiátricas nos hablan de una relación directa entre nuestra flora bacteriana y nuestro sistema nervioso. En el intestino se crea el 98% de un neurotransmisor indispensable para la calma y la felicidad: la serotonina. Dependiendo de los alimentos que comemos, hacemos una mejor biodisponibilidad del mismo, para la recaptación de este neurotransmisor por nuestras neuronas.

Alimentos que nutren tu cerebro.

Vitamina B. Todos los cereales, en especial los integrales pertenecen al grupo de vitamina B (excepto B12). Son perfectos para tonificar el sistema nervioso, además constituyen la primera fuente de energía para nuestro cerebro. Toma arroz integral, quínoa, pasta de espelta, pan integral.

Magnesio: el gran calmante del sistema nervioso. Toma cacao, semillas y frutos secos.

Ácidos grasos esenciales: Omega 3, 6 y 9, lo que es lo mismo que decir: semillas de chía, nueces, frutos secos, semillas de calabaza y girasol, aceite de oliva virgen y aguacate. Seguro que has oído hablar de las grasas buenas, esas que protegen nuestro sistema cardiovascular, porque evitan el envejecimiento prematuro de nuestras arterias, por lo tanto, nutren tu cerebro

Antioxidantes: frutas con alto contenido en vitamina C: limón, naranja, kiwi, frutos del bosque ricos en vitaminas y antioxidantes, como la antocianina, que limpian los radicales libres y protegen las neuronas en el cerebro de daños. El brócoli es rico en vitamina K, que permite que las funciones y la potencia cerebral se mantengan activas.

Triptófano y B12: dos ansiolíticos naturales. El triptófano es un aminoácido presente en la proteína animal y la B12 también. Acompaña tus comidas siempre de una proporción correcta de proteína (100 o 120g de carne o pescado o huevos)

Karina Varela, Dietista y Coach Nutricional.

Llevo más de 8 años acompañando mujeres entre 39 y 55 años a conseguir su objetivo, sea adelgazar o mejorar sus hábitos alimenticios, para llevar una vida más saludable, cuidándose y respetándose. No trabajo con dietas, sino con un sistema de reeducación nutricional y conciencia emocional, que te ayude a llegar a tu objetivo y lo más importante, mantenerte allí.

3.Mónica Suarez

¿Cómo puedo saber si mi alimentación es adecuada para mi profesión creativa? Claves para reconocerlo.

Cuando tu alimentación es la adecuada, te sientes centrado, activo, creativo, con claridad mental y la capacidad para planificar, tomar decisiones y terminar lo empezado.

Si esto no está ocurriendo es que hay bloqueos, normalmente debidos a una alimentación a base de alimentos procesados, exceso de lácteos, harinas (incluido pan, pasta, bollería, pizzas, etc.), grasas saturadas o de mala calidad (aceites refinados y margarinas), bebidas azucaradas y carbonatadas así como café, té o alcohol.

Estos alimentos bloquean el hígado y la vesícula biliar ya sea por exceso o por debilidad. El hígado está relacionado con el subconsciente, la intuición, la estrategia, la creatividad, la imaginación, la decisión y el ánimo. Cuando hay un exceso en el hígado nos sentimos tensos, agresivos, enfadados o irritados y evidentemente la creatividad se ve afectada por demasiada crítica hacia uno mismo o hacia los demás. Cuando está debilitado aparece falta de imaginación, desmotivación, poca iniciativa y estados de ansiedad.

También debemos prestar atención al sistema digestivo y al cerebro ya que cerebro e intestino están conectados por la red neuronal del intestino e influenciados también por la flora intestinal. El cerebro necesita un aporte de glucosa y grasa constante pero eso no significa tomar azúcares, chocolate o bebidas azucaradas sino aportar glucosa a través de cereales integrales, semillas, frutos secos y aceites de buena calidad.

¿Cuáles son las claves  para alimentar la creatividad?

Para aumentar nuestro rendimiento creativo basaremos nuestra alimentación en:

  •  cereales integrales ligeros (quinoa, cebada, trigo sarraceno y arroz largo) y reduciremos el pan, pasta y bollería
  •  verduras verdes, brotes y germinados
  • legumbres como la soja verde y guisantes
  • semillas y frutos secos
  • aceites vegetales prensados en frio
  • algas chlorella y espirulina
  • encurtidos de verdura y alimentos de sabor ácido
  • frutas de temporada
  • leches vegetales en vez de leche de vaca.

Reduciremos alimentos como la carne, huevos, quesos, lácteos, helados, alcohol, té y café, azúcares, fritos y exceso de aceite.

La forma de comer y la forma de cocinar son dos aspectos a tener en cuenta. Cocinaremos de forma simple, con la comida cocinada en su punto justo. Utilizaremos estilos de cocción con movimiento y llama fuerte: hervidos, escaldados, salteados cortos con agua y con aceite. 

Si esta comida la comemos de forma consciente, es decir, la masticamos muchas veces, disfrutamos de lo que comemos y estamos sentados y sin distracciones, no sólo estamos mejorando el sabor de la comida, sino que también desarrollamos la habilidad de pensar con claridad, imaginación y chispa creativa.

Mónica Suarez, coach nutricional experta en alimentación natural y energética.

Me considero Food minimalist, y soy seguidora del mindfullness eating, es decir de la alimentación consciente.
Especialmente me fascina el poder de transformación de los alimentos en nuestro organismo con su vibración energética (el yin y el yang) y la capacidad de descubrir nuestro potencial interno con el coaching. Me encanta la simplicidad, el minimalismo y el zen de los japoneses pero también lo rústico e industrial de occidente.

4.Pilar Aller

 ¿cómo puedo saber si mi alimentación es adecuada para mi profesión creativa?

Haciéndote las siguientes preguntas podrás mapear en qué punto se encuentra tu alimentación:

  • ¿te levantas descansado?
  • ¿sientes que no podrías arrancar por la mañana sino te tomas otro café?
  • ¿te sientes hinchado después de comer?
  • ¿cuánto azúcar consumes al día?
  • ¿cuántas veces consumes huevo, pescado o semillas a lo largo de la semana?
  • ¿cómo es el ambiente en el que comes?
  • ¿masticas bien los alimentos?
  • ¿qué proporción de tu plato ocupan las frutas y/o verduras?
  • ¿qué tipo de cereales son los que consumes?
  • ¿con qué frecuencia consumes productos “ultraprocesados”?
  • ¿cuánto tiempo dedicas a cocinar?
  • ¿llevas una vida activa?

No descansar, sentirte hinchado después de comer, abusar de los azúcares, huir de las frutas y verduras, abusar de los cereales refinados, no pisar la cocina, llevar una vida sedentaria… son buenos indicadores de que no estás aprovechando todos los beneficios que tu cuerpo te ofrece para desarrollar tu creatividad.

Nuestra creatividad se alimenta de nuestros pensamientos, de nuestras emociones y también de “nutrientes” y “energía”.

Nuestros sistema digestivo es el encargado de transformar los alimentos que tomamos en la energía y nutrientes que nuestras células necesitan para poder realizar sus funciones, entre las que se encuentra desarrollar nuestra creatividad.

No solo lo que comemos es importante, hay que tener en cuenta también lo que absorbemos, es decir, lo que somos capaces de asimilar.

Para que haya una correcta asimilación, además de hacer unas buenas elecciones alimentarias tenemos que cuidar nuestros hábitos: cocinar, comer de manera relajada, llevar una vida activa, descansar… Todos estos factores actúan de manera coordinada para permitir que nuestras células estén bien nutridas y que puedan remar a favor de nuestra creatividad.

Comparto varías CLAVES que te pueden guiar:

ORGANIZACIÓN

Pareciera que la organización es contraria a la libertad creativa, pues bien, una buena organización y planificación en la cocina puede ayudarte a potenciar tu creatividad.

Planificar tu menú semanal y la lista de la compra te ayudará a optimizar tiempo y energía.

Ten siempre en la nevera frutas, verduras, legumbres cocidas, cereales integrales cocidos, carnes y/o pescados preparados y listos para consumir en cualquier momento. Esto evitará que acabes recurriendo a la comida “basura”, cuyo consumo afectará negativamente a tu rendimiento.

BARRA LIBRE DE VERDURAS

Que la mayor parte de tu plato lo ocupen las verduras. Puedes ser al horno, cocidas, rehogadas, salteadas, al wok…Acompáñalas de cereales integrales, carnes o pescados a la plancha, guisados o al horno, o añádelas a un guiso de legumbres…

TIEMPO

Come tranquilo y en un entorno agradable, eso es fundamental para asimilar bien todos los nutrientes y para tener una buena relación con la comida.

LO QUE TE QUITAS

Evita las comidas precocinadas, los productos ultraprocesados, la bollería, y los estimulantes. Muchas veces, sobre todo a media tarde, sentimos como nuestras energías descienden y en ese momento tiramos de café, bebidas estimulantes, patatas fritas o bollería…que nos comemos delante del ordenador sin apenas saborear. El consumo de estos alimentos simula un “subidón de energía” que a las pocas horas caerá en picado y por tanto tu organismo necesitará más dosis de-lo-que-sea.

Cuando te surja uno de esos momentos elige mejor fruta, unos crudités de verduras, frutos secos crudos, yogurt natural o de soja, sandwich vegetal de pan integral, infusiones en lugar de café, agua con gas en lugar de refrescos.

Si bien la creatividad es una actitud, está más que demostrado que nuestra bioquímica afecta a nuestras emociones y a nuestros pensamientos y por ello cuidar nuestro cuerpo, a través del establecimiento de unos hábitos saludables, es una buena estrategia para optimizar nuestra creatividad.

Pilar Aller: Farmacéutica y responsable del Centro de Nutrición y Bienestar Azahar Salud en Sevilla.

Nací en Gijón, Asturias el 30 de junio de 1979 y actualmente resido en Sevilla.

Lo que más me hace disfrutar es aprender. Me ilusiona la educación; la posibilidad de acompañar a las personas en el camino de descubrir y potenciar sus talentos y transmitirles la pasión que siento por las ciencias y el conocimiento.

La alimentación, la salud y la comunicación son los temas en los que más he trabajado y desarrollarlos, compartirlos y seguir reflexionando sobre ellos me motiva especialmente. Aquí puedes ver mi C.V más detalladamente.

Y tú, ¿cómo alimentas tu creatividad?

¿Qué hábito o alimento vas a incorporar a partir de hoy? ¡Escríbelo en los comentarios!

Si te ha resultado interesante, ¡comparte este post con más profesionales de la creatividad!



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