Los 3 errores que te hacen perder influencia en las reuniones de proyecto

¿Te ha pasado alguna vez? Comienza esa reunión en la que estáis tú y el cliente, el fabricante, el de marketing, el maquetista y el comercial.

Llevas un mes trabajando en ese proyecto y te lo sabes de memoria.

El proyecto que vas a presentar contiene unas ideas que te parecen geniales y que estás deseando mostrar a los participantes. Quieres generar una buena impresión y además, como este proyecto te encanta, quieres que salga bien.

Pero no todo es como te lo imaginabas en tu cabeza.

Empiezas a ilustrar tu idea y en seguida notas que no te están haciendo caso.  En pocos minutos la conversación se desvía y la reunión se termina con el proyecto por rehacer.

Algo está fallando en el proceso de co-creación, y no sabrías decir qué.

Pues bien, seguramente estás cometiendo alguno de los errores que te hacen perder influencia en tus reuniones de proyecto.

3 errores que te hacen perder influencia en tus reuniones de proyecto

Después de mi experiencia como diseñadora y como Coach Esencial para profesionales creativos, he descubierto que hay una serie de errores que nos hacen perder influencia a la hora de defender nuestras ideas.

Fíjate si cuando esto te ocurre está pasando una de las siguientes cosas:

1. No estás escuchando para comprender, sino para contestar.

Podrías no estar escuchando lo que realmente quiere el cliente.

Si detectas esto, es muy útil entrenar la escucha activa: escuchar con la intención de comprender, no para dar respuesta.

Es cierto que los diseñadores estamos formados para “dar respuestas y soluciones”. Pero a veces, antes de pensar ya en las respuestas a dar, es necesario escuchar todo el discurso del que nos pide el trabajo.

Puede que nuestra mente hiper-creativa esté ya pensando en ponerse manos a la obra y hacer varias propuestas y ….pero no. Silencia la mente y escucha para comprender al otro. Sus anécdotas. Experiencias. Inquietudes. Preocupaciones. Toma nota de todo. En lo que cuenta a veces ya se esconde una respuesta.

Si no te sientes escuchado, empieza por escuchar tú.

Ale Furvis

Si quieres saber más sobre la escucha activa, te invito a leer más sobre este tema aquí.

2.Estás dando más respuestas que preguntas.

Las preguntas son mucho más fértiles que las respuestas.

Una pregunta bien formulada permite profundizar en la necesidad real del cliente. El arte de preguntar es una práctica a entrenar, evitando las preguntas retóricas y alternando preguntas abiertas y cerradas. Para que lo entiendas te pongo un ejemplo: abierta sería “¿cómo….? ¿Qué pasaría si…?” y cerrada es la que obtiene respuestas cortas como si/no, A/B, etc.

Los coaches somos especialistas en formular preguntas y podemos acompañarte a formular tus propias preguntas potentes.

3. Estás diciéndole al tonto que es tonto.

Para aumentar el impacto de una presentación, necesitas que la respuesta salga de la boca de tu interlocutor, no de la tuya.

Como dice la famosa “ley del tonto”: si le dices a un tonto que es tonto, se ofenderá. Pero si lo llevas a que él diga “¡qué tonto soy!” habrás logrado tu objetivo.

Ahora bien, se trata de ponerse un poco en el lugar del otro: ¿qué crees que necesita entender?

Guíalo con tus preguntas para que sea él el que se dé las respuestas. La conversación guiada es un arte que se entrena y que forma parte de las skills de cada buen comunicador.

Si quieres comenzar a entrenarla, puedes hacerlo en el programa Vive tu autenticidad. Tienes toda la información aquí.

Ahora que ya sabes lo que te está haciendo perder influencia en tus reuniones de proyecto, ¿por dónde vas a empezar? ¿Qué es lo que falló en tu última reunión? Me encantará saberlo: cuéntamelo en los comentarios.

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