Se puede dibujar un proceso de Essential Coaching?

Oficios difíciles de explicar

Podía buscarme un trabajo fácil de explicar. Yo qué sé, la pintora o la azafata de vuelo. Pero no. Cada vez que alguien me pregunta a qué me dedico, yo le contesto con un “cuánto tiempo tienes?”…es un poco complicado. Y no es (sólo) porque me gusta hacerme la interesante: me pasaba lo mismo antes de cambiar de profesión. Las respuestas a mi “Soy diseñadora industrial” iban del “ah, entiendo,…” con cara de hago-como-si-supiera-de-qué-hablas, al “ah claro, diseñas tuercas, ¿no?”

seguido por mi explicación de mi empleo creativo, que no tenía que ver tanto con tuercas, más bien con trenes y sus partes en contacto con los seres humanos que los usan cada día. Simplificando mucho, necesitaba una media horita.

Ahora que me dedico al Coaching Esencial, explicar mi profesión en pocas palabras parece aún más difícil.

Las imágenes y el dibujo son grandes aliados, tanto en las sesiones, como para visualizar el desarrollo de mi trabajo. En este artículo, el Visual Thinking, o pensamiento visual, explica un ejemplo de proceso de Coaching Esencial. Gracias a su gran habilidad gráfica, los 12 encuentros con mi cliente Llamémosle Marco son ilustrados aquí a través de imágenes simples y claras. Las ilustraciones reflejan varias fases de su proceso de transformación personal, y son primas hermanas de las que hemos utilizado realmente como herramientas de trabajo y ejercicios en las sesiones.

Fase 0. Establecer el acuerdo

El acuerdo de Coaching està a la base del camino. Coach y cliente se comprometen a co-crear la transformación.

En esta primera parte del encuentro con Marco, mi labor consiste en especificar las bases del proceso: la idea es co-crear una transformación orientada hacia la dirección del foco, desde la confianza mutua, ambos asumiendo la responsabilidad del cambio y el respeto de los espacios de búsqueda y los ritmos de cada uno. Además se garantiza la total confidencialidad de los contenidos trabajados.

Nota: Este artículo ha recibido el permiso de publicación del cliente, cuyo nombre ficticio es Llamémosle Marco, y su contenido ha sido adaptado con el fin de no difundir información confidencial.

Fase 1. Escuchar en silencio y definir el foco

El punto de Partida es el relato de Marco, que viene a verme con un objetivo más o menos claro en mente: quiere conseguir controlar su emotividad, que lo sorprende y lo hace reaccionar de manera desproporcionada en situaciones que requieren una respuesta calma y temple.

Demasiada emotividad…

Para llegar a un acuerdo sobre el foco de trabajo, mi labor en esta fase consiste en tomar nota del relato de Marco. Como a menudo sucede, el relato es complejo y no siempre lineal, así que me centro en la escucha profunda de todo lo que Marco dice y, sobre todo, lo que da por supuesto. Observo en qué puntos del discurso hace pausas, qué expresiones usa con frecuencia, cómo cambian sus gestos conforme evoluciona el discurso…Es muy importante escuchar profundamente todo esto, en silencio, teniendo la mente más abierta posible y alerta a no aplicar demasiados “filtros” de mi ego, que puedan sesgar la información que recibo. Al mismo tiempo, me mantengo en la consciencia para no dejarme “llevar” por las demandas del ego de Marco, desvelando a través de las preguntas necesarias lo que estas demandas esconden.

Nos centramos, en este punto, en establecer con el cliente el foco* del proceso de coaching: En qué concentramos la atención a partir de hoy? A qué dedicamos toda la energía del cambio?

En general, siempre he percibido en Ale la máxima atención y escucha para mis reflexiones, re-calibrando las preguntas cada vez que era necesario, y creando un clima ligero cuando era necesario quitar tensión emotiva.(Comentario de Llamémosle Marco)

Fase 2: Traer a luz

Una vez resumido, definido y anotado el foco de trabajo* de Marco como “aprender a gestionar la emotividad en situaciones críticas”, el siguiente paso consiste en traer a luz las causas profundas y los mecanismos de esta emotividad “imposible de gestionar”.

*Nota importante: El Foco de Trabajo es un punto de partida fundamental en el proceso de Coaching Esencial. Es diferente y personalizado para cada uno de los clientes, y se puede revisar y re-formular varias veces a lo largo del proceso. En Coaching Esencial no se trabaja casi nunca por objetivos, en el sentido “competencial” de la palabra (alcanzables, medibles, definidos en el tiempo…). Es preferible definir con claridad una dirección hacia la que moverse, un Norte que dirija nuestra brújula interior, evitando caer en la trampa del ego exigente y activista, que maneja todo en términos de Cronos.

Juicios negativos – Quitar validez

Durante la conversación, aparece que Marco reacciona emotivamente cuando siente peligro de expresar demasiada emoción, por lo tanto de ser reprochado, entonces se auto-reprocha, dando lugar a una especie de “círculo vicioso” que se retroalimenta de juicios severos hacia sí mismo. Lo que a Marco no se le había ocurrido antes, es: en base a qué te estás regañando? Dónde está escrito cuánta emotividad es la correcta? Sobre qué parámetros se rigen estos juicios negativos?

Fase 3: Las expectativas sobre uno mismo

Con Marco nos ponemos manos a la obra, para traer a luz este reglamento interior, que le impone una determinada cantidad de emociones según el contexto. El punto está en aclarar estas normas a seguir para cumplir ciertas expectativas que Marco tiene sobre sí mismo.

Expectativas sobre mí mismo

¿Cómo debería ser Marco, según él? Cuántas y cuáles emociones son las que sí tiene permiso para expresar, y en qué momentos y situaciones?

Fase 4: Las expectativas de los demás

Una vez definido el listado de expectativas de “cómo Marco debería y no debería ser según él”, pasamos a la siguiente pregunta. Cuáles son los puntos de este listado que son realmente imprescindibles para Marco hoy? Cuántas, en cambio, se dieron por buenas hace tiempo, y nunca jamás se volvieron a cuestionar, convirtiéndose en obligaciones o dogmas, procedentes del exterior (familia, amigos, educación, sociedad etc…)?

Expectativas de los demás sobre mí – Demasiada influencia

En este punto del proceso, Marco tiene una intuición: hasta hoy, sus expectativas sobre sí mismo han sido en gran parte afectadas por lo que “los demás” esperaban (al parecer) de él.

Fase 5: La “criba”

Qué pasa cuando Marco decide que es hora de “renovar el guardarropa” en su sistema de expectativas? Una a una, las selecciona, manteniendo las que más se acercan a la persona adulta que es hoy, y dejando atrás las que “compró” hace diez, veinte o treinta años.

Egos ajenos – «Filtro rosa» – Qué te obliga a cumplirlas?

Podemos vivir muy bien sin tantas normas y mandatos que hasta ahora dimos por sentados, simplemente porque no es obligación de nadie cumplir las expectativas de alguien más. Ya bastante tenemos con pasear a nuestro querido ego, como para encima tener contento al de nuestra mamá, papá, mejor amigo o tío abuelo!

Fase 6: Keep calm, stay focused.

El ego y sus expectativas no son fáciles de mantener a raya. Se necesitan entreno, experiencia, capacidad de observación, paciencia y suspensión del juicio. Superar esta etapa depende también de cuántas y cuáles expectativas y normas nos estamos obligando a cumplir, y de cuán dispuestos estamos a perdonar nuestros inevitables gazapos. El coach en esta fase debe acompañar el cliente a gestionar estas “rabietas del ego”, recordando el foco de trabajo y proponiendo ejercicios y reflexiones para no ceder a las excusas del ego y mantenerse centrado.

Vividas con calma – Auto-obsérvate – Sin juicios negativos – Espacio para tus pasiones

Con esfuerzo, dedicación y mucho amor propio, Marco experimenta su espacio de calma, formulando y aplicando sus propias estrategias (es por eso que son válidas para él, y logra llevarlas a la práctica): dedicar más espacio a las actividades que le apasionan y le hacen brillar y estar despierto hacia las tantas.

El proceso de Coaching Esencial me ha ayudado a aumentar mi consciencia sobre ciertos aspectos de mi personalidad que me incomodaban. Me ha dado la fuerza para hacer nuevos pasos y acciones prácticas en las direcciones definidas con Ale, para tener más amor hacia mí mismo y hacia mis debilidades, tanto que yo pueda o no superar ciertos límites. (Comentario de Llamémosle Marco)

Fase 7: La agenda y el niño vulnerable

Marco un día llega tarde a la sesión, y dice que ésto le pasa a menudo. Siguiendo el hilo de su inquietud, y viendo cierta relación con el foco de trabajo, dedicamos la media hora que queda a un ejercicio para mejorar la gestión de su tiempo.

Organizamos su agenda en base a sus nuevas prioridades, encontrando espacios para las cosas que lo hacen sentir bien y vivir en equilibrio, consigo mismo y con los demás. Muchas de ellas son cosas que ama hacer desde que era niño.

Deja libre el niño – Vulnerable (No es malo, pero se tiene que gestionar…) – No te encierres en prejuicios

He aquí un nuevo insight en el camino de Marco: comportarse “como un niño” no siempre es algo inadecuado, algo a evitar. Claro, los niños tienen una vida emotiva muy intensa y variable, pero también una creatividad ilimitada, capaz de transformar positivamente las emociones, con una condición: que los cuidemos y les demos cariño y confianza, sin reprocharlos demasiado.

Ale me ha ayudado a establecer acciones prácticas a seguir en el inmediato, que han aportado cambios positivos, y me han permitido aumentar mi consciencia de ciertos puntos críticos a mejorar en mí. (Comentario de Llamémosle Marco)

Fase 8: Cierre y repaso, con sorpresa

En esta parte del proceso, repasamos con Marco el foco que definimos al inicio, y hay una buena noticia: los momentos “críticos” causados por las emociones, hasta hace unos meses muy frecuentes e imposibles de gestionar, se han vuelto mucho más raros. Marco logra sentir y observarse con calma y claridad en los momentos en que la emoción surge. Le deja un espacio, respira con ella. Responde, en vez de reaccionar.

Un Maestro – Alguien en quien tomar inspiración (referente)

Y hay algo más. El día de nuestro primer encuentro, Marco no se sentía para nada un referente, alguien en que inspirarse. Ni se le ocurría. Por el camino, se ha dado cuenta que, no sólamente, estaba logrando vivir conscientemente sus emociones. Además, se estaba convirtiendo en un maestro, referente y fuente de inspiración para otras personas. Esto no se lo esperaba ni siquiera su ego, tan severo y exigente!

Esto es lo que técnicamente se llama “meta-resultado”. Un resultado que va más allá de las expectativas iniciales, que supera los límites impuestos por el ego y sus objetivos. Cuál será su próximo paso?

En el cierre de nuestro último encuentro, Marco me cuenta que, gracias a nuestras conversaciones y ejercicios, el círculo vicioso en que se sentía atrapado al pricipio se ha poco a poco convertido en un círculo virtuoso, que se alimenta de nuevos aprendizajes e iniciativas, haciéndolo sentir en constante crecimiento y mejora. No tengo suficientes palabras para expresar la emoción que sentí en ese momento, y la que siento cada vez que observo un cliente adquirir más claridad y acercarse a la vida que desea.

Estás preparado para dejarte sorprender por los resultados de la transformación? Empezamos aquí!



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