chica caminando y su sombra en el suelo

Cómo prevenir el burnout con el Eneagrama de la Sombra

Con la vuelta a las actividades habituales después de la pausa de vacaciones, aparece la motivación para organizar mejor tu tiempo y tu energía, de modo que puedas llegar a final de año con algo de “pilas cargadas”. En este post hablamos de creatividad en cuanto a incorporar hábitos distintos a los de siempre, pero sobre todo, de productividad y auto-cuidado: ¿cómo equilibrarlos?

¿Puedes cerrar el trimestre con las pilas todavía cargadas y cuidando tu bienestar?

A menudo mis clientes llegan a sesión de coaching pidiéndome trabajar en su Desbloqueo Creativo, pero lo que detectamos en la primera conversación son varios síntomas del burnout: su creatividad está bloqueada porque están quemados y quemadas por un exceso de trabajo. Tienen un fuerte desequilibrio en sus agendas, y en la gestión de sus emociones.

Adentrarme con ellos y ellas a explorar e identificar su eneatipo principal es muy útil: nos permite detectar aquellas acciones más adecuadas para establecer rutinas de autocuidado, y así recuperarse del burnout. Además de aprender a reconocer sus primeros síntomas y poder prevenirlo en futuras ocasiones.

Cada eneatipo es un conjunto de hábitos, pensamientos, acciones y reacciones automatizadas que tienen lugar con la motivación inconsciente de proteger nuestra parte más vulnerable.

No hay nada malo en estos automatismos, si los utilizamos a favor del ser creativo que realmente somos. Pero si empezamos a creer que la realidad ES solo la que vemos a través de esos lentes, entramos en la trampa y en la repetición automática, que nos atrapa en un – casi seguro – bloqueo y burnout.

Conócete a tí misma

Para evitar que el burnout nos agote y bloquee nuestra creatividad, es imprescindible un buen trabajo de autoconocimiento en profundidad, para reconocer correctamente y empezar a cuestionar esos automatismos desde la base. Una vez identificado el automatismo principal, o ego-tipo, es importante incorporar rutinas y acciones de auto-cuidado específicas para ese tipo. Pueden sonar contra-intuitivas, precisamente porque pertenecen al área “no permitida” por el piloto automático. Son territorio “off-limits”, o como se le dice en Coaching Esencial, parte de la “sombra” o punto ciego.

El concepto de polaridad

Cada eneatipo tiene una polaridad, un conjunto de opuestos que ha aprendido a considerar peligroso y prohibido. Lo curioso es que justamente esa polaridad, contiene el camino a armonizar tu vida profesional, relacional de una forma auténticamente creativa.

Reconoce tu piloto automático

Como primer paso te propongo observar cómo organizas tus actividades cotidianas, Una de las frases más comunes a la hora de planificar tu agenda, es “tengo que hacer esto para evitar …” Bien, allí está una clave para detectar tu eneatipo principal, ya que cada uno de ellos tiene un miedo básico, y desarrolla estrategias para huir de ello. ¿Qué estás intentando evitar cada día?

El piloto automático tipo 1 (Egotipo 1) querrá evitar caer en el error o en la imperfección, en la sensación de haber cometido una falta: evita a toda costa sentirse “malo” o equivocado. Lo que puedes proponerle es: ¿sabías que las buenas personas también dedican tiempo a su auto-cuidado?

El Ego tipo 2 tenderá a dedicar la mayor parte de su tiempo a hacer cosas para otras personas. Detesta la idea de sentirse “egoista” o de no saber qué necesitan las personas. Propuesta: incluye en tu agenda un tiempo de “sano egoísmo”, verás qué pasa. ¿Podría estar evitando quedarse en soledad? o le preocupa más depender de la ayuda de alguien?

El ego tipo 3 trata de convencerte que “si no eres productiva, vas a quedarte estancada y a fracasar” Pregúntale: este continuo subir escaleras y cumbres cada vez más altas, sin descansar, ¿es realmente una buena vida? ¿Estás disfrutando de este viaje? O estás evitando aquella sensación que queda cuando la sala del teatro se vacía y no hay nadie para aplaudir…

El ego tipo 4 pretende constantemente ser tratado como “especial y extraordinario” en todo lo que hace, dice, piensa y siente. Bájale de vez en cuando del pedestal, y explícale que las tareas más ordinarias e insignificantes también pueden ser pequeños pasos hacia un propósito mayor. Haz algo aburrido con esa intención, y observa qué pasa. El tipo 4 tiende a evitar la mediocridad y el “ser alguien del montón” por sobre de cualquier otra cosa.

El piloto automático tipo 5 cree que nunca está preparado lo suficiente para salir al mundo. Quiere evitar la sensación de “no estar a la altura”, no dar la talla. Pregúntale: ¿Qué sabes hoy sobre tal tema, que no sabías hace 5 años? Y cómo puedes ayudar a alguien gracias a ese conocimiento? Compartir tus conocimientos con el mundo también es un acto de auto-cuidado.

La personalidad tipo 6 busca constantemente apoyo, confianza y seguridad en el exterior. Evita a toda costa la improvisación, la sorpresa, el descontrol. Si te reconoces en esta descripción, dedica un tiempo a hacer lo que te trae alegría, en lugar de lo que te han dicho que deberías. Define tu propia visión de futuro y ponte manos a la obra para realizarla.

El ego Tipo 7 está atrapado por el miedo a quedarse atrapado en el aburrimiento y en el dolor. Y con esa permanente actividad escapista, se convierte en esclavo y pierde contacto con lo realmente importante. La propuesta de auto-cuidado sería: Elimina tareas de la lista de “hacer” e incorpora una práctica minimalista de gratitud diaria. Disfruta al máximo lo que ya tienes. ¿Qué tipo de acciones te nutren de verdad?

El ego tipo 8 te quiere convencer de que siempre tienes que estar a tope de energía y funcionando con fuerza y decisión. Cualquier otra actitud, la ve como una debilidad despreciable, a evitar (o por lo menos esconder) a cualquier precio. Trátalo con amor, y pregúntale, ¿Cómo sería si decidiera descansar por un momento? ¿Cómo puedo hacer que mi vida sea un poco más sencilla?

El ego tipo 9, por su parte, se empeña en que sus necesidades no son importantes, o en general lo son menos que las de los demás. Cree que tiene que hacer todo lo que los demás le dicen para evitar que suceda un caos, una discusión, una ruptura. Como acción de autocuidado, te propongo pasar un tiempo a solas y te pregunto: si nadie estuviera contigo, ¿qué querrías hacer?

Pasamos a la acción: hábitos cotidianos

Ahora que has reconocido tu piloto automático (o por lo menos tienes una primer aidea de ello) , es el momento de pasar a la acción y atravesar esa “zona oscura” que tanto tratamos de evitar. Como ejercicio de auto-cuidado, según tu eneatipo principal, te animo a incorporar en tu rutina diaria una de las siguientes nueve acciones. Va a ser tu rutina de prevención del burnout. Si conoces tu eneatipo, puedes ir directamente al punto correspondiente. Si no, puedes elegir la que te parezca más difícil o lejana de tu actual situación. Lo importante es incorporarla como hábito diario, y repetirla durante todo un mes. Observa los resultados, y los pensamientos que aparecen a lo largo del proceso. Puedes escribirlos en los comentarios si te apetece.

  1. Si tu piloto automático es “cargar con el mundo en tus espaldas, hacerte siempre cargo de todo, ser híper-responsable y tomar las cosas muy en serio”. Durante un mes, mira 10 minutos al día de humor absurdo y ríete a carcajadas. En alternativa: mira 10 min. de videos de pandas jugando en la nieve.
  2. Tu piloto automático es “tengo que llevarme bien con todo el mundo y siempre sentir que mi trabajo es útil y necesario”. Dedica 10 minutos cada día a una actividad creativa sin ninguna utilidad práctica. Escribe un texto poético que hable de tus emociones, toca un instrumento, dibuja o pinta algo que no sirva para nada. Es importante que sea una actividad absolutamente INUTIL.
  3. Tu piloto automático es “trabajo duramente para llegar a ser referente y líder en mi sector y llegar siempre a los mejores resultados”: planifica tu semana integrando una hora de meditación diaria. Sí, una hora al día SIN HACER NI PENSAR NADA. No vale dormirse 😉
  4. Tu piloto automático te dice “tienes que demostrar al mundo que tu trabajo es significativo, irrepetible y valioso, por lo tanto esfuérzate más y más y sigue sacrificándote hasta que te van a reconocer y a aplaudir”. Bien, durante la próxima semana cada día dedica media hora al día a tareas insignificantes, tipo bajar la basura, lavar los platos, ingresar datos en un excel o limpiar el wc. Sin escuchar podcast ni nada que le dé significado al tiempo. Baja tus estándares. Durante media hora al día, sé “común y corriente”.
  5. Tu piloto automático te dice constantemente “todavía no estás preparada, no sabes bastante sobre tal temática o proyecto, deberías investigar más, pensarlo más, conocer más, hacer un curso más, leer un libro más…”Hasta que te dispersas y empiezas a distraerte en tus pensamientos. Bien, pues aquí va tu ejercicio: cada día del próximo mes, graba un video de 5 minutos, en el que expliques el ABC de aquello que estás estudiando con tanto esmero. Como si tuvieras que explicarlo a una persona mayor, o a un niño o niña que todavía no sabe nada de ello. Un video al día, publicado cada día. ¡Manos a la obra!
  6. Tu piloto automático tiene como leitmotiv la indecisión, la duda y la previsión del peor escenario posible? “Si algo puede salir mal, va a pasar” “Si me pasa algo bueno, es por casualidad o hay alguien me quiere engañar con ello, debo estar alerta” Si este tipo de pensamientos te tienen secuestrada, para el próximo mes tu rutina de autocuidado va a ser media hora de ejercicio físico al día. El que tú prefieras, puedes alternar algo intenso y algo más ligero. En alternativa, 10 minutos de meditación al día pueden servir.
  7. Tu piloto automático te lleva a aburrirte y a distraerte constantemente. Considera apasionantes mil cosas durante los primeros 5 minutos y luego ya quiere pasar a otra cosa, otro estímulo, otra experiencia…sin terminar ningún proyecto importante. ¿Cuál es tu tarea? Los próximos 28 días, empieza el día con 5 minutos de silencio, escuchando solo tu respiración, y anota en una libreta 3 cosas por las que sientes agradecimiento.
  8. Tu piloto automático te lleva a reaccionar con vehemencia ante cualquier situación o conversación en la que alguien no está de acuerdo contigo. La rabia te juega malas pasadas y a menudo te gustaría que la gente no se ofendiera tanto por lo que dices tan directa y llanamente. Como ejercicio, te propongo que cada día del próximo mes dediques una hora a ayudar a alguien: pregunta “qué necesitas? En qué puedo ayudarte?“ Y realiza esa acción como una meditación en movimiento, sin esperar nada a cambio.
  9. Tu piloto automático te lleva a llenar tu agenda de tareas que no te aportan nada, te quitan tiempo o se lo regalan a gente que no te importa realmente, por miedo a decir no, a discutir o a sentirte culpable. ¿Recuerdas que el tiempo de tu vida es el único bien irremplazable? Tu tarea para este mes: haz una lista de tus 5 prioridades y tus 5 objetivos que te gustaría realizar, y reserva una hora cada día para dedicarlas a ti, sin importar qué van a decir o pensar los demás.

Una última advertencia

Durante el ejercicio van a apareces pensamientos contrastantes e incluso pueden aparecer unos miedos. Considera que ese miedo es un elemento clave en tu gestión del tiempo y de la energía, así que te recomiendo definirlo bien, ponerlo por escrito, revisarlo y responder a la pregunta: ¿ese miedo es real? ¿Realmente creo que vale la pena organizar mi vida en base a él?

Por último, recuerda que el autocuidado tiene más que ver con el amor propio que con la autoexigencia. Por lo tanto, ajusta tu diálogo interior para que estas tareas te aporten más amor que obligación. ¡No te tomes demasiado en serio!

Cuéntame tu experiencia en comentarios y recuerda que si quieres profundizar en tu situación concreta, ¡estoy a un clic de distancia!

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